Decálogo Caleta de Cariño

Porque el cariño con que hacemos las cosas y cuidamos nuestro entorno, debe ser nuestro sello, nuestra cultura y nuestro estilo de liderazgo, compartimos nuestro decálogo, el cual nos guiará en cómo demuestro cariño en el día a día.
Saludar: Es una muestra de respeto y consideración hacia los demás.
Ejemplo: Cada vez que llego a algún lugar o me cruzo con alguien, recuerda que siempre es bueno saludar.
Agradecer, perdonar y pedir las cosas por favor: Estas simples acciones, pero que a veces olvidamos, son esenciales en las relaciones sociales. Hagamos que éstas sean espontáneas.
Ejemplo: Agradece a tu equipo por su esfuerzo y compromiso después de una
difícil semana.
Mirar a los ojos: Mantener contacto visual con las personas no solo es un signo de cercanía y que me importa lo que se habla, sino que además transmite seguridad, transparencia y honestidad.
Ejemplo: Cuando mantengas una conversación con alguien, siempre mírala a los ojos.
Sonreír: ¡Hazlo siempre! Es un signo de alegría, felicidad, aprecio, diversión, entusiasmo y/o agrado.
Ejemplo: Cada vez que entres a una oficina o te cruces con alguien, sonríe.
Escuchar: Esto demuestra al otro que lo que para él es importante, para ti también lo es, generando cercanía y confianza.
Ejemplo: Si alguien te habla, deja de hacer tus pendientes y pon atención. Si estás muy ocupado, sugiérele hablar en otro momento.
Empatizar: Es la habilidad de ponerse en el lugar del otro. Somos empáticos al saber escuchar, interpretar las señales no verbales, mostrar comprensión.
Ejemplo: Cuando haces un requerimiento preocúpate de la manera en que lo
solicitas, define plazos de mutuo acuerdo, considera la carga laboral que se tiene, etc.
Colaborar: Es una actitud que busca contribuir desinteresadamente.
Ejemplo: Si tus compañeros trabajan en un proyecto o presentación, pregúntales cómo les puedes ayudar. Si tienes una idea para algún proyecto sea o no de tu área, proponla y ofrece ayuda.
Reconocer éxitos y méritos: Cada vez que alguien lo merezca, reconoce su esfuerzo con gestos de agradecimiento, esto lo animará a seguir haciendo las cosas bien.
Ejemplo: Si te gusta el trabajo que está haciendo otra persona de otra área,
¡felicítalo!
Preocupación: Preocúpate por los demás, más allá de la tarea que ejerce en el trabajo.
Ejemplo: Antes de iniciar una reunión tomate unos minutos con la persona para preguntarle cómo ha estado.

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